Apague la televisión apenas empezó a llover, prefiero mirar por la ventana para pensar un rato y escribir algo bueno (esperando un trueno).
El paisaje mejora con la lluvia, ahora si le sacaría una foto.
El ventilador me está dando frio (¿o soy yo que estoy muy conchuda?), ahora los relámpagos de este atardecer tan gris no me dan miedo, sino algo parecido a la nostalgia.
Porque hay algo que me angustia, un presentimiento de que no todo fluye bien, algo nos está sacando la esperanza.
Me canse, me pare a apagar el ventilador y en ese instante me pregunte si pasaría algo extraño. Después de la nueva buena que me regalo el destino estoy preparada para cualquier cosa (también estoy curada de espanto).
Espero que se haga de noche o que pare de llover.
¡Con que velocidad cae el agua del cielo!
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