jueves, 12 de enero de 2012

No volvio tu mirada que volvi a recordar.

Caminaba por la calle, cual presente sin cambios mientas hablaba, valla uno a saber de qué (no pidan detalles, cuando algo como esto se da hay que ser así).
Veo a un rostro familiar, distorsionado (hace mucho no lo veo) y de mi boca salio como un suspiro su nombre, nadie escucho nada (como siempre), seguí caminando.
El aspecto de esa persona me sorprendió, por su apariencia me di cuenta que las cosas no andaban como antes en la familia feliz que solía ver los miércoles por la tarde.
Al continuar con mi camino, logre ver una avenida cortada por una calle, semáforo en rojo. Mire a los lejos escuchando el sonido de las bocinas sobre esa calle donde te vi, entre los autos, entre el sonido de la ciudad cayéndome encima (¿o fue el mundo el que se me derrumbó?). 
Y me miraste sorprendido, y te alejaste negando mi acercamiento. No me importo, camine entre los autos hacia vos y ahi todo se paro.
Volví, volvimos. Estábamos juntos nuevamente. Te abrace sin importar nada mas, ya no había errores que perdonar. 
Ese rostro familiar, tu sangre y mi puente hacia vos.
 Mientras caían mis lagrimas de emoción, sonreías y no me soltabas. 
Perfecto reencuentro. Vos y yo, sobre la vereda de aquella calle con autos, esta vez con semáforo en verde. 
Sentíamos que el tiempo no había pasado desde aquellas tardes cuando mi cama tenia tu olor.  Sentí la felicidad que me dabas, nuevamente. 
 Me despegue de tu pecho prometiendo aquellas cosas, que si todo lo anterior no hubiese sido un sueño, no cumpliría.
Porque todo termina, desperté.  

No hay comentarios: