domingo, 15 de julio de 2012
¿Mañana o nunca más?
Tomo té de un vaso y el frio me aniquila las piernas, como solías hacerlo en aquellos días largos y añejos. ¿Por qué será que aunque estés gastando todas tus balas sobre mis piernas para que por fin caiga ya no hacen efecto? Siento el leve roce.
El día de la revancha llegó, y es totalmente diferente a cualquier acto que espere tuyo. Es inevitable escucharte hoy, porque estas mas afuera que de costumbre, estas ahí diciéndome algo… diciendo que me queres para vos.Pero llegue, alegremente, a ese punto donde entendí que eso es solo un rato y que el dolor fue demasiado largo como para pasar desapercibido, ya no me permito más faltas, es una ley que se impuso en mi, para mi, instantánea y automáticamente después que me recordaron cuanto vale la realidad y los verdaderos malos días con las manos unidas…
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