viernes, 17 de junio de 2011

Llamando desde Flores a Andorra

Resulta que a todos los hombres de la ciudad se le ocurrió comprase tu perfume, resulta que te fuiste (muy lejos) y acá quede yo con ese aroma de vos que me persigue a donde quiera. 
¿¡Que necesidad!?
Sentí que podía resultar diferente y completamente genial , pero cuando nos adaptamos uno al otro... todo termino, ¿siempre lo mismo? 
Ok, yo me retiro. Yo me alejo mas que vos (te ganè, lo odias ya lo sé). 
Hay una parte de mi que se olvido de tu nombre, de tu piel con olor rico, de como me tocabas... y aca es donde me quedo tildada frente a un pasado cercano que me hace sentir que mi presente es pura basura. 
No había necesidad de una despedida tan llena de nada, tan absurda.. ¡Date cuenta que me extrañas!
Y lo voy a decir (y solo por un momento rezo que no tengas la oportunidad de leer esto nunca), voy a confesar que te extraño y que esos momentos juntos eran los mejores, que esos tiempos, risas, caminatas por Caballito, sexo y una pizca de amor llegaban a esa parte de mi cuerpo que guarda recuerdos y, aunque en ese momento no lo hubiese pensando nunca, me hacian feliz.
Queda en mi la esperanza de un 18 de julio, me queda claro que soy patética.
Gracias por no dejarme canciones ni promesas, por cuidarme y por preguntarte como estoy (porque sé que lo haces) 

No hay comentarios: